martes, 9 de abril de 2013

Dos japoneses en Bilbao y un gallego en Madrid.

Si le añadimos un bilbaíno en Soria, ya tenemos el título del chiste, ¿verdad?.
Pues no se trata de eso, si no de algunos restaurantes nuevos o de toda la vida en los que he estado últimamente, y que quería compartir con vosotr@s

En Bilbao están pegando fuerte los restaurantes asiáticos. No los típicos chinos o woks, si no restaurantes más cuidados, de calidad y chic. Hay algunos que llevan muchos años, y que me gustan mucho como el Asia Chic o el Mao. Además en los últimos meses, se han añadido por lo menos 4 o 5, (la mayoría japoneses) a la lista. Tengo muchas ganas de ir al Shibui, que está en Bilbao y Barcelona, pero mientras tanto, os hablo de un par que he probado.

Hanami 
Fuimos un día entre semana, para probar el menú del día. Había estado cotilleando en su facebook, y me pareció que el precio era muy correcto, y el menú muy variado y original. 
La decoración me gustó mucho, nada de dorados ni rojos ni horteradas, muy sutil.



Os pongo un ejemplo de menú de la semana:

Primeros:
Sopa Thai
Ensalada templada de setas y gambas
Tempura de verduras variadas
Tartar de salmón
Futomaki (4 piezas)


Segundos (acompañados de arroz):
Corvina al vapor con lima
Pez mantequilla con salsa de mango y jengibre
Yakitori de pollo
Albondigas tailandesas con salsa de cacahuete
Cerdo salteado con hongos muer


Postres:
Sorbete de mandarina al cava, helado con frutas, flan de te verde, sopa de fria de chocolate blanco, cafes o infusion


Bueno, pues no nos equivocamos. La relación calidad precio es muy buena, las raciones, como en todo japonés o asiático de calidad, no son muy grandes, pero el segundo va acompañado siempre de un arroz riquísimo, por lo que acabas bastante lleno.

 




Me gustó, todo rico, bien presentado, un par de cosas que no había probado, como la ensalada con ternera macerada en salsa de mandarina, o la corvina con salsa de mango y jengibre.
A falta de comer un día de carta, para menú, muy bien.
El precio, con iva 12,10€ por persona.


Wasabi
Exquisítamente decorado, estaba a tope cuando entramos, pero nos hicieron un hueco rápidamente. Era festivo, así que nada de menú, la carta muy, muy variada, nos costó un ratito decidir. Siempre nos pasa, a mí me gusta todo, y siempre quiero probar mil cosas, y cuanto más extensa la carta, ¡más me cuesta decidirme!



Finalmente nos decantamos por la Ensalada Wasabi, las Gyosas de pollo, el sashimi Maguro y unos rollitos en tempura. Todo excelente, sobre todo destaco los rollos en tempura, no sé por qué nunca los había probado, y me parecieron riquísimos, ¡¡como para pedir varias raciones!!




No tiene nada que ver con la comida, pero es algo en lo que yo me fijo mucho, los pequeños detalles como las jarritas para las salsas, las toallitas calientes para lavarte las manos antes de comer.


Y por supuesto, la decoración tanto del local, como de los baños. Con mucho gusto todo.


Con un par de vinitos y agua, cuatro platos para compartir, sin postre, 25€ por persona, iva incluido.
Desde luego repetiremos.


En Madrid hay tantos sitios para ir, que casi nunca repito, porque siempre tengo ganas de conocer, de probar, no lo puedo evitar. Aún así hay algunos locales a los que es un placer volver, ya sea por su calidad, o bien porque te lo has pasado genial y guardas muy buenos recuerdos.

Maceiras



El restaurante gallego Maceiras, es uno de esos sitios especiales, con  buena relación calidad precio, en los que siempre estoy súper a gusto. Es bastante tasca, con decoración de andar por casa, y comida idem, las paredes y estanterías abarrotadas de objetos y recuerdos, la carta escrita a mano en unas placas de madera, o en el primer folio que pillan...




Han pasado muchos años ya desde que mi amigo Rafa me llevó por primera vez. Aquel día, aluciné, primero por la cantidad de gente que había queriendo entrar, no reservan, por lo que os recomiendo ir prontito si no queréis esperar. Después, por lo original del sitio, los cuenquitos donde te sirven el Ribeiro, o el pan, y por lo rico que está todo. Y el hecho de no servir coca cola, ¡me encanta!




Yo soy una apasionada del pulpo, y aquí está buenísimo, igual que la empanada, los mejillones, y las calderetas, los guisos de pescado con patata gallega, ¡¡están de muerte!!



Dicen que han reducido un poco las raciones en los últimos tiempos, aunque yo no noté la diferencia en lo que pedimos. Cenas bien, por unos 20€ por persona. Recomendable para ir en grupo, pedir variado, probar un poco de todo y echarte unas risas.

Y para terminar, hablaros de una iniciativa conocida como la Restaurant Week, originaria de Estados Unidos, en concreto de Nueva York, y que consiste en promocionar la cocina de autor, mediante menús asequibles, en restaurantes de lujo. Empezó en 1992, y se ha celebrado en ciudades como Londres o Barcelona. Del 12 al 21 de abril estará en Bilbao, os dejo el enlace donde os podéis informar de los restaurantes adheridos, Restaurant Week Bilbao. Echando un vistazo a los restaurantes, hay unos cuantos muy buenos, los menús tienen un precio de 25€, bastante menos de lo que pagas normalmente en muchos de ellos. Si hay que elegir, sin duda, me quedo con el Baserri Maitea. Tanto la comida, como el trato, el restaurante en sí, y el entorno, os encantarán.



Que lo disfrutéis, ¡¡Hasta Pronto!!


miércoles, 3 de abril de 2013

Última etapa en Tailandia, ¡¡Llegamos al sur!!

Nuestra última etapa en Tailandia, pasa por supuesto por bajar al sur, a las islas, al relax y el calorcito.
Pero antes, de camino, no hay que perderse un par de lugares o tres del centro del país. Por ese motivo, el viaje desde Chiang Mai, (en el post anterior), fue en tren, para poder ir parando en estos lugares, de camino a Bangkok para coger nuestro avión al sur.

AYUTTAYA
La antigual capital del país, sobre todo llena de templos y conjuntos arquitectónicos impresionantes. Hay gente que se quedaba varios días, pero a mí con uno me pareció suficiente. Igual las distancias son largas, pero si hace mucho calor, o tenéis prisa, podéis contratar los servicios de un tuk tuk, que os sale todo el día unos 500bths, (como 12 euros). Suelen estar en las paradas de autobús y tren, y si tenéis suerte, el conductor será un guía estupendo, como nuestro querido Noé. Un lujazo.

Os pongo algunas fotos de lo que más me gusto en esta ciudad.


Cómo les gustan los dorados a los tailandeses, ¿verdad? Yo no soy mucho de dorados, pero es alucinante ver esos Budhas gigantéscos, y sobre todo ver como los cuidan y la veneración que tienen.


 Estas son las casas donde estudian y habitan los monjes de los Templos de Ayuttaya






El Budha en el árbol es una de las cosas más curiosas que he visto en mi vida. Nadie sabe cómo llegó allí y tienen un enorme respeto por ese lugar.



KANCHANABURI
Fuimos por recomendación de mi amigo Edu, y la disfrutamos muchísimo, incluso nos quedamos a dormir un par de noches.
Hay dos cosas imprescindibles en esta zona:

Puente sobre el río Kwai: ya sabéis, el de la segunda guerra mundial, construído por prisioneros de guerra, y bombardeado por los ingleses, que luego inspiró la película del mismo nombre.




Cataratas de Erawan
En cada guest house os ofrecen llevaros, packs con el viaje+entrada+otras excursiones.
Nosotros preferimos hacerlo más auténtico e ir a la estación local de autobuses. Fue divertídisimo desde el minuto uno. La estación está en el centro del pueblo, si el hotel/hostal os pilla lejos, coged un tuk tuk, que os acerca en 5 minutos por poco dinero. Como veréis abajo, el autobús de última generación, ¿verdad?


El Parque Natural de Erawan, tiene 7 cataratas, a diferentes niveles, la subida hasta la 5 es sencillita y para todos los públicos, a partir de ahí, un poco más complicado. Mejor llevar zapatillas que chanclas. Imprescindible mochila con toalla y bikini, porque al llegar arriba, os va a apetecer muchísimo un baño. Ah, y algo de fruta o frutos secos, para reponerse.






Pero además, os recomiendo un paseo por la tranquila y animada orilla del río, visitando el mercado nocturno, el cementerio para conmemorar a los caídos, la estación de tren, que parece sacada de una peli de hace 70 años. Y por supuesto, disfrutar de la gastronomía local, que es impresionante.


SUKHOTHAI
A unos 430km de Bangkok, muy parecido a Ayuttaya, sólo que mucho mejor acondicionado. Os recomiendo alquilar unas bicis, y pasar el día recorriendo el "Parque histórico" que es donde se encuentran todos los templos y monumentos importantes. Para alojarse, cenar etc... está mejor la zona nueva, (New Sukhothai) que la vieja, (Old Sukhothai), es mucho más animada, aunque el parque histórico está en la parte vieja, a unos 15km.







Finalmente llegamos en tren a Bangkok, y como nos quedaban unas pocas horas hasta coger el avión a Phuket, decidimos acercarnos a un Mercado Flotante, que nos pareció una experiencia muy curiosa, los puestos están en unas barcazas en el agua, y puedes pedir la comida desde el muelle, o coger una barca tú también e ir por los canales. Este mercado se llama TALING CHANG, puedes ir en autobús, taxi, o incluso por el río en un taxi barco.





LOS MARES DEL SUR
Y por fin llegamos al sur. Es lo más parecido al paraíso absoluto, y los hay para todos los gustos, con más o menos exclusividad, animación, turismo, marcha nocturna, relax...

Primero llegamos a  PHUKET estuvimos un par de días, playas muy bonitas, aguas cristalinas, aunque más gente de la que me esperaba, sobre todo cuanto más te acercabas a PATONG, la "capital". 
Hay resorts súper exclusivos, y alojamientos más económicos en el centro. Muy conocidas son las playas de Karon y Kata beach. Y también la de Kamala, más al norte.
Salimos una noche por Patong, con nuestros amigos mallorquines y nos lo pasamos genial, y ¡qué ambientazo!,y sobre todo, ¡que risas! os juro que Sodoma y Gomorra se queda corto al lado de lo que vimos...



El segundo día nos fuimos a KRABI, y nos gustó tanto que decidimos establecer base allí, y hacer excursiones. El transporte entre un sitio y otro, como siempre en autobuses compartidos, sin medio problema. Es un país tan tremendamente fácil para encontrar todas las cosas, una gozada.
Bueno, en Krabi nos quedamos en AO NANG, la playa no es ni mucho menos la mejor, pero en conjunto es lo que más nos gustó. Y la vista sí que es maravillosa.


Así que cogimos un hotelito allí, y nos dedicamos a hacer excursiones a otras playas e islas paradisiacas durante el día. Y por la noche, se come de maravilla en los puestecitos de la calle principal, por 1 o 2 €, y luego por supuesto hay muchos sitios, más o menos auténticos y más o menos caros, una ambiente muy agradable, sitios para masajes, altamente recomendables en un resort a la orilla del mar... 
Si que notamos que los precios en general suben en las islas, pero aún así, puedes dormir en un sitio muy decente, con piscina por 25€ la noche, y por 50€ en uno de lujo.
Para las excursiones, hay mil agencias, en los propios hoteles, etc, la que más os guste, y regatead el precio siempre!! Para ir a tu aire, en la playa de AO NANG se cogen estas barcas típicas de popa larga, que hacen como de "bus" compartido, o las puedes alquilar de forma privada.

Las excursiones que no os podéis perder:
-HAT RAI LEH WEST


 El trayecto es una gozada, ese paseo en barco, con esas vistas increibles. Está cerquita de Ao Nang


Y la playa es maravillosa, sin hamacas ni mucho turista, (por lo menos cuando fuí yo), relax absoluto.

-PARQUE NACIONAL PHANG NGA BAY, ISLA JAMES BOND
Esta fue la más especial, fuimos el día del cumple de mi chico, y se lo regalé de sorpresa.
Vas en minibus hasta este maravilloso Parque natural, donde se coge un barco de popa larga, (long tail boat), que te lleva a LIMESTONE CAVE. Allí cogimos una canoa para dos, y nos metieron entre grutas y cuevas, que si sube un poco más la marea, ¡no salimos de allí!


Al terminar fuimos a la que llaman "Isla de James Bond", (Koh Tapoo), y que se hico famosísima porque se rodó allí la película "The man with the golden gun" de Roger Moore, como Bond.
Tal vez sea un poco turistada, pero es una maravilla de sitio, y un paisaje único en el mundo.

No me digáis que no es precioso, qué grande es la naturaleza a veces, ¿verdad?



Después fuimos a comer, a un auténtico poblado flotante, Koh Panyee, con sus casas, su escuela, sus pequeños puestos. Qué colorido, ¿verdad?


Y terminamos el día en la MONKEY CAVE, donde, además de un montón de monos graciosísimos, en el interior de la enorme cueva, está el Wat Suwankuha, con un buda reclinado, un montón de esculturas de colores, en semi penumbra, un lugar muy curioso.

-ISLAS PHI PHI y buceo
Tuvimos un poco de mala suerte ese día, lo típico que el barco se estropea, esperas a otro, el de la Agencia no se hace responsable, un rollo, así que ese día nos gustó menos, pero desde luego no por las islas que visitamos, que son espectaculares. En algunas estás prácticamente solo, en otras, si vas hacia medio día, hay bastante turista, así que mejor ir prontito. Y si os lo podéis permitir, en barquito privado.




Os diré que las fotos no exageran absolútamente nada. Es una pasada, no te puedes creer estar allí, ver esas aguas, esas islas, las playas, es un paraiso.


No os olvidéis de...
Protección solar, súper importante. El tiempo te torea, de repente cae una tormenta, parece que está nublado, que no pega el sol, y para nada. Yo llevé protección 50 y me quemé. Así que una buena y abundante crema de cara y cuerpo, sobre todo para los barcos.
Sombrero y gafas de sol, por lo mismo. 
Agua y algo de comer. En los islotes perdidos no hay nada de nada, así que no viene mal llevar una botellita de agua y fruta o algún snack por si acaso.
Cámara de fotos sumergible si vais a bucear, que es una pena ver esos preciosos peces, y no poder inmortalizarlos

LOOKS
Aquí ya sabéis, playita, barco, todo el día en bikini y pareo, shorts, tirantes, vestiditos, sombreros...
Y para vestir por la noche, igual un foulard por si refresca, pero tampoco se necesita mucho más. Yo estuve en la época más fría, y por la noche iba genial con manga corta. Todo muy relajado e informal.

Os pongo algunas prendas de la nueva campaña de TOP SHOP



Vestidos coloridos y fresquito, y camisolas para llevar encima del bikini para ir a la playita.




Bikinis y bañadores de colores alegres, de rayas, o retro que están muy de moda.



Zapatos cómodos y frescos. Las cangrejeras, como cuando éramos pequeñas, me parecen totales, además súper prácticas si vas a bucear y no llevas aletas. Cuñas bajitas, romanas, y por supuestos, que no falten nunca las chanclas.








Gafas de sol, que sean siempre buenas, con cristales de protección, y sombreros informales, no os pongáis un pamelón, porque no pega nada.

Impresión final
Por si no lo habéis notado, este viaje fue impresionante. Ahora cuando pienso en Tailandia, se me pone siempre una sonrisa y una nostalgia tremenda. Lo que más me viene a la cabeza es la felicidad, la alegría del país, de su gente, la sencillez, lo fácil y relajado que es todo, pero no relajado en plan lentos, relajado en plan de querer hacerte feliz, de querer que disfrutes, y vaya si lo consiguen. Un país maravilloso, de norte a sur, que te hace verlo todo diferente. Repetiría una y mil veces si pudiera, y se lo recomiendo a todo el mundo. Me quedo con todo, con cada minuto de este maravilloso viaje.
Y desde aquí quiero dar las gracias a dos personas, a mi chico, por acompañarme en él y seguir tan bien mi forma de viajar, (que no es fácil) y a mi padre, por hacerlo posible.

Seguro que me he dejado mil cosas que contar, pero espero que por un rato os lo hayáis disfrutado tanto como yo.
Un besito y ¡¡Hasta Pronto!!